DECLARACIÓN PÚBLICA

 El equipo de trabajadores y trabajadoras de la ONG COTRA de Reñaca Alto en Viña del Mar, a través del presente comunicado nos sentimos en la obligación de exponer algunas reflexiones relacionadas con los últimos resultados arrojados tras a licitación Sename en el territorio, para el Programa de Prevención Focalizada código 3263, donde nuestra institución queda inadmisible para continuar su ejecución a partir del 20 de Enero 2016, después de veinte años de colaboración ininterrumpida al Sename:

1) Esta ONG se encuentra albergada en el sector de Reñaca Alto hace treinta y tres años, tiempo en el cual se ha trabajado incansablemente por el desarrollo local, la preservación del medio ambiente y la protección a la infancia. Siendo un referente en el territorio y parte de una red local que ha buscado generar mejores condiciones de calidad de vida para los/las habitantes del sector. De todo este tiempo, hace veinte años que se trabaja como colaboradores del Sename ejecutando la política pública para la infancia en el sector.

2) Nuestra ONG, en su calidad de colaboradora del Sename y ejecutora de la política pública de infancia en el territorio, ha atendido aproximadamente a tres generaciones de pobladores, muchos de ellos han aumentado sus expectativas en la vida a partir de su paso por esta organización donde se les motiva y acompaña a continuar sus estudios y a mejorar sus condiciones de existencia. Más de dos mil quinientos niños, niñas y adolescentes más sus familias han sido atendidos de manera directa y, de acuerdo a un diagnóstico desarrollado por la Municipalidad de Viña del Mar, la totalidad de la gente encuestada reconoce al Cotra como una organización importante y fundamental en el desarrollo de la infancia del sector.

3) Respecto a la evaluación que hemos recibido del Sename durante todos estos años de trabajo, esta siempre ha sido positiva destacando los aspectos innovadores que dicen relación con el desarrollo de talleres en diversas partes del territorio, trabajar la participación como eje central de nuestra intervención y establecer un modelo de intervención con enfoque de género con el que no cuenta ninguna otra organización. Sin embargo, en el último año de ejecución se notó un evidente abandono desde el servicio, pues no se contó con supervisión técnica durante cuatro meses, no hubo retroalimentación respecto al Informe de Autoevaluación entregado al año de ejecución, ni respuesta a solicitudes ni apelaciones solicitadas.

4) Puesto que nuestra organización lleva ejecutando la política pública en el territorio con buenas evaluaciones y productos innovadores, se hacía innecesario someter al equipo de trabajo a una licitación que pone principal énfasis en el diseño de una propuesta de manera tecnócrata, no reconociendo el trabajo desarrollado con los niños, niñas, adolescentes y sus familias. A pesar de ser bien evaluados en términos de modelo de intervención, desde nuestra opinión, la inadmisibilidad viene de la mano de aspectos secundarios, lo cual da cuenta de una fragmentación en la forma de evaluar que establece el Sename, el que no incorpora una mirada general de las propuestas.

5) Finalmente, la decisión de otorgar el Programa de Prevención Focalizada a otra institución, que por lo demás, no conoce el territorio ni a sus pobladores, se traduce en una grave vulneración a los derechos de los niños, niñas, adolescentes y sus familias, pues se verán sometidos a cambios en los equipos de trabajo interrumpiendo los procesos y las terapias iniciadas, siendo una vez más expuestos a procesos de institucionalización.

Todo lo aquí expuesto no tiene otra finalidad que expresar nuestra molestia por la forma en que se desarrollan los procesos de licitación para programas en los territorios por parte del Sename y de las políticas públicas en su conjunto. Develar las inconsistencias en las evaluaciones y establecer un precedente que permita reflexionar y repensar la forma en que se están construyendo las políticas y programas de prevención a la infancia y adolescencia, toda vez que estas prácticas se han hecho habituales desde el Sename hacia sus organismos colaboradores, afectando a otras ONGs y otras localidades anteriormente. Es importante destacar la diferencia que radica en pensar el territorio como una comuna a pensar el territorio como una localidad, donde nuestra organización está inmersa en el cotidiano de sus habitantes, reconoce su historia y avanza de la mano con sus intereses. Esperamos se reflexione y se generen cambios radicales sobre estas prácticas violentas de procesos de licitación.

Reñaca Alto, Noviembre 2015